Monasterio
de Santa Catalina:
Fue fundado en 1.580 para albergar a las viudas y huérfanas
de los conquistadores; ubicado en el centro de la ciudad,
da la idea de una villa dentro de la ciudad donde las monjas
de claustro vivían entre callejuelas de rumor antiguo
y colores vivos, totalmente ajenas al transcurrir del tiempo.